
El Barcelona y el Sevilla completarán las semifinales de la Copa del Rey tras eliminar ayer a Espanyol y Valencia, respectivamente. Los azulgranas, tras el empate a cero de la ida, se pusieron con 3-0 en el marcador, pero luego encajaron dos tantos y sufrieron más de lo esperado para poder seguir adelante en la Copa. Mientras tanto, los sevillistas, que habían perdido por 3-2 en Mestalla, encajaron pronto un gol, pero después remontaron y acabaron ganando por 2-1. De ese modo se clasificaron por el doble valor de los goles en campo contrario.
En el Camp Nou, después de que, en el minuto 56, Gerard Piqué marcara el 3-0, la afición azulgrana ya celebraba el pase de su equipo para semifinales. El Espanyol parecía abatido, pero el equipo del argentino Mauricio Pochettino tiró de orgullo. Marcó Coro, en un remate afortunado que rebotó en Puyol en el minuto 59, y en la siguiente llegada a puerta (m.69) Callejón contó con la colaboración del portero Pinto para poner los nervios en la grada y la semifinal en el alero.
Apostó Guardiola por un equipo con más titulares que suplentes, justo lo contrario que Pochettino, con un equipo repleto de jugadores poco habituales. Puso a Alves y a Messi por la derecha, jugó Xavi y también Puyol, pero el Barça se enredó en el orden del Espanyol. Los dos goles del equipo blanquiazul le pusieron emoción a un clásico, que parecía resuelto después de los goles de Bojan Krkic (m.35 y 48) y el de Piqué, pero al final no pudo consumarse la sorpresa. En caso de empate hubiera pasado a la siguiente ronda el cuadro blanquiazul. El colegiado Megía Dávila expulsó al visitante Jarque, por doble amonestación, en el minuto 91.
REMONTADA SEVILLISTA La fe del Sevilla, que debía remontar el 3-2 encajado y también el 0-1 con el que se puso a las primeras de cambio el Valencia en la vuelta, le dio el pase a las semifinales con un 2-1 agónico tras un choque intenso que se resolvió en sus postrimerías. El conjunto andaluz se sobrepuso al 0-1 y conforme avanzó el encuentro encerró a un Valencia que empezó bien y que poco a poco perdió claridad e intentó que el 1-1 fuera el resultado que le pusiera en las semifinales, lo que no consiguió finalmente.
Se entró en el último cuarto del choque con un Sevilla volcado para buscar ese 2-1 que le diera el pase y con un Valencia en la confianza de que el tanto no llegara y de sorprender en algún ataque. Esto convirtió los minutos finales en angustiosos para los dos bandos, aunque el que más expuso fue el que logró su propósito y el central francés Sebastien Squillaci marcó en el 89 y cerró la victoria y el pase.
En el Camp Nou, después de que, en el minuto 56, Gerard Piqué marcara el 3-0, la afición azulgrana ya celebraba el pase de su equipo para semifinales. El Espanyol parecía abatido, pero el equipo del argentino Mauricio Pochettino tiró de orgullo. Marcó Coro, en un remate afortunado que rebotó en Puyol en el minuto 59, y en la siguiente llegada a puerta (m.69) Callejón contó con la colaboración del portero Pinto para poner los nervios en la grada y la semifinal en el alero.
Apostó Guardiola por un equipo con más titulares que suplentes, justo lo contrario que Pochettino, con un equipo repleto de jugadores poco habituales. Puso a Alves y a Messi por la derecha, jugó Xavi y también Puyol, pero el Barça se enredó en el orden del Espanyol. Los dos goles del equipo blanquiazul le pusieron emoción a un clásico, que parecía resuelto después de los goles de Bojan Krkic (m.35 y 48) y el de Piqué, pero al final no pudo consumarse la sorpresa. En caso de empate hubiera pasado a la siguiente ronda el cuadro blanquiazul. El colegiado Megía Dávila expulsó al visitante Jarque, por doble amonestación, en el minuto 91.
REMONTADA SEVILLISTA La fe del Sevilla, que debía remontar el 3-2 encajado y también el 0-1 con el que se puso a las primeras de cambio el Valencia en la vuelta, le dio el pase a las semifinales con un 2-1 agónico tras un choque intenso que se resolvió en sus postrimerías. El conjunto andaluz se sobrepuso al 0-1 y conforme avanzó el encuentro encerró a un Valencia que empezó bien y que poco a poco perdió claridad e intentó que el 1-1 fuera el resultado que le pusiera en las semifinales, lo que no consiguió finalmente.
Se entró en el último cuarto del choque con un Sevilla volcado para buscar ese 2-1 que le diera el pase y con un Valencia en la confianza de que el tanto no llegara y de sorprender en algún ataque. Esto convirtió los minutos finales en angustiosos para los dos bandos, aunque el que más expuso fue el que logró su propósito y el central francés Sebastien Squillaci marcó en el 89 y cerró la victoria y el pase.

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